Para mi amado mortal

 

Con todo el poder que me concede mi libre albedrío

y mis dones sobrenaturales,

quiero concederte el deseo mas codiciado por ti.

Se que no te atreves, pero se muy bien

que trama tu mente enfermiza y lujuriosa

en las noches oscuras sin finito.

Primero abrazaré tus pecados capitales

pero me doy cuenta que tus pecados

son tan grandes como tus lascivias,

pero como siempre, prefiero tus lujurias

porque es el complemento exacto de mi cuerpo deseoso y licencioso,

en cambio tus pecados son siete momentos

que hacen remorder mi existencia y acceder a la penitencia.,

pero aun así empezare por ahí para ir bajando

y llegar a lo mas preciado por ti.

Luego te invitaré a tocar mis pechos turgentes

que se encienden de calor a tu tacto,

sentirás hasta el éxtasis los grandes abismos

que formas con tus furias internas,  

me facilitarás la tarea de estrujarte y sacarte de tus casillas,

te elevarás conmigo y no desearás caer,

sin embargo, la caída te hará grande y poderoso

en el espacio creado de tu imaginación.

Hasta ahí me convertirás en mortal que no sabe de dioses ni de diablos,

hasta ahí me tomarás en tus manos

serás mi amo y yo tu esclava,

harás lo que tu cuerpo exige y lo que mi cuerpo implora,

mi boca solo sentirá, mis ojos solo mirarán,

no habrá cabida para voces ni silencios, solo nosotros.

Me tomarás fuerte, me encadenarás a tus deseos

y me harás beber del elixir de tu amor

que  yo saborearé como maná caído del cielo.

Finalmente caeremos los dos en esta tierra de mortales

para dormir cobijada en la sombra de tu quietud

hasta elevarme de nuevo y convertirme otra vez

en deseo de tu imaginación.

 

Tu diosa